No eres tu currículum

forges_20040929Que no te engañen, no eres el trabajo que desempeñas, ni lo que has estudiado, ni lo que ganas, ni el coche que tienes, ni la casa que sueñas. Eres todo aquello que le haces sentir a las personas que te rodean, así de sencillo. Eres esos momentos de risas con tus amigos, de compañía de tu pareja, o de tranquilidad con tu familia. Eres las lágrimas que derramas o las sonrisas que compartes. No dejes que te hagan sentir lo contrario. Sigue leyendo

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Preguntar mejor

Hacía tiempo que no me sentaba frente al ordenador para disfrutar de lo que para mí es uno de los mayores placeres de la vida: escribir sobre lo que pienso, acerca de lo que siento o criticar aquello que creo que debe mejorar. Hoy, por el tiempo que me debo, lo haré sobre las tres cosas. En los últimos meses le he robado minutos a mi gente, a mi salud mental, a mi felicidad, a mi persona, a mi vida en general para invertirlos, en algunas ocasiones, en sonreír menos y quejarme más.

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Con los truenos sonando de fondo y el bochorno empapando mi almohada, reflexiono sobre las preguntas que respondo y que formulo a mis conocidos y descubro que mi discurso también es preso del capitalismo. “¿Estás trabajando?” Me preguntó una compañera hace poco. En mi vida han pasado infinidad de cosas en los últimos años, sin embargo, toda  la conversación se redujo a aquello: nuestra situación laboral. Para finalizar, de forma sucinta, nos contamos algo de nuestra vida personal, sobre las familias… A penas unos apuntes al margen de la historia de lamentos y precariedad que habíamos dibujado aquella tarde. Sigue leyendo

La alumna díscola

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Contamos con un sistema educativo que nos anula nuestro criterio, las ganas de aprender, de investigar, de descubrir, nos mata la curiosidad con el primer “timbrazo” de la guardería. Ese ruido que nos obliga a dejar lo que estemos haciendo, por mi importante que sea para nosotros en ese momento, para ponernos a otra tarea y no lo hace de forma casual. El sistema nos prepara para un mundo laboral en el que contradecir a tu superior es lo último que se te debe de pasar por la cabeza. ¿Quién eres tú para cuestionar el statu quo? Nadie o al menos, eso nos enseñan.

En un mundo en el que hacer preguntas está mal visto, el inconformismo es tildado de radicalismo y la valentía de locura, intentar cambiar el detalle más ínfimo se convierte en una tarea titánica. ¿Dónde quedaron aquellos luchadores que eran capaces de identificar los males que acusaban a la sociedad en la que crecían y luchaban para mejorarla? ¿Dónde están las ansias de influir positivamente en el mundo que nos rodea? ¿Quién nos robó esos valores que nos definen como personas individuales con capacidad de raciocinio? ¿Hacia dónde caminamos sin las preguntas adecuadas? ¿Por qué tenemos tanto miedo a defender nuestras ideas, nuestro criterio, nuestras creencias, nuestros valores? ¿Qué tipo de educación tenemos  si a niveles universitarios el alumno malo sigue siendo aquel que se rebela, que cuestiona al profesor? ¿Qué queremos enseñarles?frase-es_para_mi_un_verdadero_placer_ver_a_la_terquedad_de_un_inco-albert_einstein Sigue leyendo

Marcos Ana, el comunista que no se doblegó ante nadie

Por Celia Carretero Cabañero (Colaboración en el Olmo Rojo diciembre 2016)

“No les digan qué es la dignidad porque la han conocido íntimamente, con ella se han acostado  y con ella se han levantado, comieron en su mesa o le ofrecieron su hambre, y entre unas horas y otras, enfrentando carceleros y verdugos, cerrando los labios y los dientes bajo los extremos de la tortura, esos hombres reinventaron la dignidad humana en los lugares donde, según el catón de los criminales, deberían acabar perdiéndola”. Prólogo Decidme como es un árbol, José Saramago.


3938697360_7c9ee85086Marcos Ana pasó por cinco prisiones y su mayor pesar era haber olvidado, después de 23 años de cautiverio, a algunos de sus camaradas: “No me gusta olvidar, cada olvido es una pequeña muerte y cuando olvidamos algo, algo a la vez se muere en nosotros mismos”. Por eso decía que él se quedaba con el rostro colectivo que forman todos aquellos hermanos ejemplares que fueron capaces de mantenerse en pie en medio de los mayores naufragios y por ellos, debemos seguir luchando por la aplicación de la Ley de Memoria Histórica.

No podemos hablar de Marcos Ana sin recordar su lucha dentro de la cárcel. La vida de los comunistas en la prisión fue una escuela de formación y afirmación revolucionaria. La mayoría de los que salían en libertad se incorporaban a la organización clandestina del Partido Comunista, muchos volvían a la cárcel y sufrían una nueva condena. Pero la convicción en sus ideas era mayor que ningún penal y más fuerte que cualquier tortura. Sigue leyendo

Rodearse bien

ec71446972ad3d8d9f3bf91c659bf985Tres años de blog se merecen un post y este año quiero dedicarlo a “las malas compañías” que han compartido conmigo cada segundo de estos 365 días.

Rodearse bien dicen unos amigos que es lo más importante en la vida y cada vez que ellos lo repiten, yo pienso: “Qué afortunada soy, entre otras cosas, porque me crucé con ellos” y no son los únicos. Pero para poder saber si las compañías son las adecuadas, deberíamos de saber qué buscamos en las personas que deseamos tener alrededor. Sigue leyendo

Tesón, un sueño y dos ruedas

Entrevista a Héctor Carretero Milla, ciclista de Madrigueras (Albacete)

“Encima de mi bici es donde más cómodo estoy”

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Seguramente, el protagonista de esta entrevista piense que exagero al hablar de todo un ídolo local, sin embargo, en un momento en el que la afición por el ciclismo se incrementa día tras día, contar con un profesional entre nuestros vecinos, es todo un privilegio. Héctor Carretero Milla es un referente para muchos jóvenes que comienzan su andadura en este deporte. Cientos de seguidores en Facebook son la prueba de que su trayectoria importa, y mucho, a todos lo que practican o siguen esta disciplina.

Madrigueras, su pueblo natal, ha visto crecer a un chico, ahora hombre, que perseguía un sueño que a los ciudadanos de a pie, nos parecía inalcanzable. Sin embargo, el sacrificio y el esfuerzo dan sus frutos y hoy, Héctor cuenta con el reconocimiento de sus compañeros de profesión, de su pueblo y de todos aquellos que conocen su recorrido. Por ello, quiero acercar a los lectores de Vivir entre costuras a este ciclista que acaba de empezar a cosechar los éxitos que ha sembrado, pero al que todavía le quedan muchas sorpresas por dar.

Empezó en el ciclismo por casualidad. Sus tíos le regalaron un traje del equipo profesional Kelme en su octavo cumpleaños y, seguramente, más en broma que en serio, le dijeron: “Ahora tienes que escoger  entre el fútbol y el ciclismo” y por poder lucir aquellas prendas con orgullo, contestó: “Seré ciclista”, y hasta la fecha. Y es que, como podréis ver a continuación, Héctor Carretero es todo corazón y sinceridad. Un chico que demuestra su humildad publicando en las redes tanto sus éxitos, como sus decepciones y ofreciendo siempre a sus vecinos la mejor de sus sonrisas. Sigue leyendo

¿Sobreprotección o ignorancia?

Parece una afirmación obvia, sin embargo, es necesario recordádsela a algunos padres: NUESTROS JÓVENES NO SON TONTOS.

anna-mascaro-1-fraseVivir la universidad desde el otro lado, te da una perspectiva diferente y muy amplia del sistema educativo que tenemos, y también, de la sociedad que estamos creando. Todos los de mi generación hemos escuchado historias de nuestros padres y abuelos. Anécdotas  en las que se nos representa un tiempo en el que el término “explotación infantil” estaba muy lejos de ser utilizado. Niños, de apenas 12 años, sabían lo que era el trabajo en la casa, en el campo, se hacían cargo de sus hermanos, abuelos y colaboraban en todo lo que fuese necesario dentro del núcleo familiar. Aquello, en mi opinión, era excesivo. Un niño, debe de ser niño y estar exento de algunas de las responsabilidades que entonces se les imponían, bien por disciplina, bien por necesidad. Pero ¿en qué punto estamos ahora?

Hoy, mientras esperaba para hacer unos trámites administrativos en la universidad, he observado un espectáculo que no sé cómo denominar. Era un día alegre dentro de la facultad. Decenas de nuevos estudiantes se disponían a comenzar una etapa que será decisoria en su historia vital: La universidad. Gran parte de la personalidad de un joven se forma bien sea en sus primeros trabajos, bien en sus estudios superiores, si es que les dejan… Y es que, hoy no eran ellos los encargados de tomar sus primeras decisiones como  mayores de edad, dotados de raciocinio, con independencia personal… ¡¡ERAN LOS PADRES Y MADRES!! Unos que instan a sus hijos a irse a ver la universidad, mientras ellos rellenan el formulario. Padres pidiendo horarios y optativas para escoger en nombre de sus hijos. ¡¡El colmo ha sido ver a una madre dictándole la dirección postal a su hijo!!! ¿Pero qué broma es esta? HOMBRES Y MUJERES QUE ANULAN A SUS PROPIOS HIJOS, eximiéndoles, a la vez, de hacerse responsables de la elección de las asignaturas, de los horarios, o de los posibles errores en la solicitud. ¿Es sobre protección o ignorancia lo que prima en la educación de nuestros jóvenes? Sigue leyendo

La madurez es decepción


Dicen que la madurez es apagar las luces de la casa diciendo “esta gente…” y tienen mucha razón, hasta que no te das cuenta de lo que nos estafan las compañías eléctricas no tienes conciencia de lo que cuesta mantener un hogar. Pero ojalá todo fuera ascita-hadasí.

La madurez es afrontar la decepción sin hundirte. Y esto que se resume en tan pocas palabras, no es tarea fácil. Proyectar metas, invertir en amistades, confiar en personas que más tarde te dan la puñalada son tareas imprescindibles para sobrevivir en esta selva llamada vida, que una y otra vez te enseña que de lo que tú quieres a lo que de verdad logras, hay una gran diferencia. Sigue leyendo

¿Eres Sancho o Quijote?

   ee8a5bdcd1258a87c2d15b9dd88a6af5     Dicen que hay dos tipos de personas: las que les gusta la cerveza y las que no; las que te hacen perder el tiempo y las que te hacen perder la noción del tiempo; las que ponen el despertador diez veces y las que se despiertan al primer pitido; las que nunca están, pero siempre cuentan, las que están presentes pero no se les espera… Pero yo creo que Cervantes fue el que más se aproximó a una “dicotomía universal” sobre el tipo de personas que somos al crear a Quijote y Sancho.

        “¿Quién son los locos?” Decimos cuando nos encontramos con alguien que no cumple los cánones, pero a quien le tenemos cierto respeto o cariño y no queremos dejar como “desequilibrado”. Tratamos su personalidad con condescendencia asegurando que quizás somos nosotros los “trastornados”.

        ¿Es más cuerdo aquel que cree que el inmovilismo es la solución a todo? Según este tipo de persona, todo está inventado, acabado. Llevan al extremo ese realismo que no les deja ver más allá del presente, incapaces de contextualizar y ver qué podría haber ocurrido si las cosas se hubieran desarrollado de otro modo y qué podría cambiar, si el mundo pegase un gran giro.

          ¿Está menos equilibrado aquel que es capaz de ver los errores que le rodean? Aquel que quiere cambiar, mejorar, llegando incluso a inventar en su cabeza hipotéticas situaciones resultantes de acciones imaginarias. Sigue leyendo

Workcamp, la oportunidad de mejorar

La primera vez que oyes hablar de los “campos de trabajo” lo haces, seguramente, con la misma cara con la que conocidos y amigos atienden ahora mis explicaciones: con un gesto a caballo entre el escepticismo, la sorpresa y la incredulidad. Y es que “pagar para trabajar” no es una práctica común, ni recomendable en nuestro día a día. Sin embargo, estas experiencias son algo más ayudar durante unos días.

En estos viajes convives con personas de lugares diferentes, culturas dispares, edades variadas, ideologías enfrentadas, manías de todo tipo y un sinfín de características diferentes que no podemos enumerar aquí. Pero con un interés común: aprender. Siempre queremos aprender de todo: de esas culturas, lugares, caracteres, ideas, religiones, profesiones, idiomas… Todos tenemos un ansia infinita de conocer otros modos de vida y otras formas de pensar, porque son los nutrientes para poder ser un poco más tolerantes, solidarios, comprensivos, más humanos, al fin y al cabo. Sigue leyendo